Publicado: 7 de Noviembre de 2018

Los cuentos son muy importantes para el desarrollo psicológico de los niños pues sirven para transmitir conceptos y valores, expresar emociones y aprender normas sociales. Además, facilitan a quien los escucha o lee que puedan acceder a respuestas sobre necesidades íntimas o sobre problemas que puedan estar viviendo en un momento puntual.

Los niños suelen empezar a interesarse por los cuentos a los 2 años y tienen una gran importancia porque a la vez que relajan y tranquilizan a los niños antes de dormir, suponen tiempo en familia. Está demostrado que leer un cuento genera bienestar y contribuye al equilibrio emocional.

Los cuentos además de explicaciones, generan soluciones. Es decir, mientras el niño escucha el cuento, es capaz de identificarse con ciertos personajes y conectar con sus propias experiencias y así hallar respuestas a problemas similares.

Tienen un lenguaje indirecto por lo general, empleando metáforas o ejemplos para dar el mensaje, pero podemos hablar de dos niveles a la hora de entender la historia:

  • Nivel de contenido. Este nivel hace referencia a lo que el cuento expresa de manera literal, a cómo está contada la historia.
  • Nivel de significado. No es lo que dice como tal, sino a las interpretaciones que le damos a lo que se cuenta. Mediante símbolos o imágenes, buscan que se puedan crear conexiones con experiencias propias y similares y así las interpretamos y las llevamos a nuestra vida. El cómo está expresado, el contexto… influyen en la interpretación que hacemos de lo que leemos.

En cualquier caso, en ambos niveles hay una repercusión interna, es decir, una fuerza que nos moviliza hacia la búsqueda y a la apertura de nuevas respuestas gracias a las asociaciones o conexiones generadas.

Podemos encontrar numerosas ventajas al leer cuentos:

  • Mejora de los vínculos familiares. Gracias a los cuentos, la familia pasa más tiempo junta con actividades lúdicas y de ocio.
  • Aumento de la afición por la lectura.
  • Identificación con los personajes. Esta identificación consigue:
    • Una mayor comprensión de cómo se sienten los demás, provocando así que aumente la empatía.
    • Un mayor conocimiento de uno mismo.
  • Aumento de la creatividad. Los cuentos estimulan la imaginación.
  • Favorecen un clima de relajación y tranquilidad. Muy adecuado sobre todo antes del momento de ir a dormir.
  • Mejora del desarrollo social. Los cuentos ayudan a comprender roles y proporcionan unos valores y normas sociales básicos.
  • Desarrollan el lenguaje. Se produce un aumento del vocabulario, de expresiones típicas, etc.
  • Mayor gestión emocional. Gracias a los cuentos se pueden trabajar las propias emociones aprendiendo a canalizarlas de otra manera más adecuada.
  • Aportan soluciones. Mediante la identificación con los personajes, podemos copiar la forma en la que ellos solucionan los problemas, sobre todo cuando son conflictos similares.

Bermejo, J. C. (2004). Regálame la salud de un cuento. Cantabria: SalTerrae.

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