Publicado: 1 de Febrero de 2015

Aprender a desconectar es algo fundamental puesto que el trabajo ocupa una parte importante de nuestras vidas y pasamos gran parte del tiempo pensando en él. Sin embargo, si no permitimos que nuestro cerebro sea capaz de desconectar con otros temas se reducirá de forma significativa nuestro rendimiento profesional.

Por no tener la capacidad de desconectar, muchas personas se descubren a sí mismas dando vueltas mentales a un tema que tienen sobre la mesa de su escritorio. Lo realmente molesto es que esto les ocurre mientras miran una película al lado de su pareja un sábado por la noche o mientras comen con toda su familia el domingo.

Nuestra mente necesita tener unas pautas que le indiquen cuándo se está en acción y cuándo puededesconectar y reposar. En algunas personas, si no educamos a la mente en este sentido tenderá a estar todo el día pensando, con el consecuente agotamiento mental que esto supone. No es muy distinto de lo que sucedería si alguien come cuando le apetece, sin guardar ningún orden respecto al desayuno, la comida o la cena. La mayoría acabaríamos picando todo el día y con problemas digestivos.

El primer paso para desconectar de manera eficaz es entender la necesidad de llevarla a cabo y comprender que no por dedicar más tiempo a un problema sacaremos mejores soluciones. Marque unos espacios temporales en su día a día donde esté prohibido pensar en el trabajo. Cuando un pensamiento laboral haga acto de presencia fuera del horario de actividad, inicia voluntariamente una conducta que interrumpa el pensamiento: empieza una conversación con tu pareja, canta una canción, realiza una llamada telefónica, lee el periódico o cualquier otra cosa.

A esto se le llama utilizar la “distracción activa” y te permitirá educar a tus pensamientos para que guarden un cierto orden en los períodos de actividad. Con el tiempo y cierta dosis de disciplina comprobarás los beneficios de esta propuesta que únicamente podrá llevar a cabo si estás totalmente convencido de la necesidad de educar a tu mente en esta línea. En esta actividad que te proponemos: “hay más dosis de querer que de poder”.

Si notas que tú o algún familiar tiene estos problemas para desconectar y que siempre está pensando en el trabajo, no dudes en consultarnos, te ayudaremos a encontrar una solución y a entrenar a tu mente en la distracción activa.