Publicado: 6 de Junio de 2018

Los ataques de pánico se caracterizan por síntomas como palpitaciones, sudoración, sensación de ahogo…

Algunos síntomas asociados al trastorno de pánico:

En ocasiones en el trastorno de pánico se asocia la creencia de pérdida de control o de “estar volviéndose loco”.

También hay una sensación de ansiedad continua, preocupación por la salud, o por la separación de seres queridos.

A veces también se asocian síntomas de depresión mayor y problemas en las relaciones interpersonales y una percepción de incapacidad y de que sus objetivos vitales se ven limitados a causa del problema. Estas características se pueden ver agravadas por la presencia de agorafobia y la evitación de muchas situaciones.

La terapia cognitiivo-conductual es el tratamiento de elección para el trastorno de pánico. El tratamiento se debe personalizar en función de los síntomas, pero los principales componentes del programa de tratamiento deben incluir técnicas cognitivas para modificar las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales, técnicas de distracción, entrenamiento en respiración diafragmática y prevención de recaídas.

Los ataques de pánico van asociados a problemas de ansiedad y estrés.