Publicado: 1 de Febrero de 2015 a las 17:17

La hipocondria se define como aquella preocupación o miedo a tener una enfermedad grave a partir de una serie de síntomas físicos. Normalmente esa preocupación se mantiene después de haber visitado al médico y haberse realizado diferentes pruebas diagnósticas sin ningún resultado significativo.

La preocupación suele ser tan importante que provoca un gran malestar o deterioro social, laboral o de otras áreas de la vida de la persona.

Suele presentarse tras una enfermedad grave, operaciones o muerte de alguien próximo. La línea que separa la preocupación normal de la hipocondria es muy pequeña, por lo que la persona que la padece no identifica fácilmente este problema. Cuando la preocupación o el temor alcancen niveles que afecten al funcionamiento de la persona o empiece a tener comportamientos desadaptativos con respecto a la posibilidad de tener una enfermedad, estaremos hablando de un problema. Ese es el momento de pedir ayuda psicológica, para aprender a identificar los mecanismos que ponen en marcha esa elevada preocupación y adquirir estrategias que ayuden a contolarlo y hacer que disminuyan o desaparezcan.

Diversos estudio afirman que entre un 20 y un 80 % de los pacientes que acuden al médico son hipocondríacos. Y la consulta más visitada es la de los cardiólogos.