Publicado: 28 de Diciembre de 2014 a las 00:39

Todas las personas sienten ansiedad en algún momento de su vida, es necesaria y nos ayuda a enfrentarnos a los cambios y demandas del ambiente, por tanto es una reacción adaptativa.

El problema surge cuando este estado se mantiene a lo largo del tiempo, o cuando percibimos como una amenaza situaciones que en realidad no lo son. En estos casos, aparecen las consecuencias negativas. Entre los síntomas más comunes encontramos los dolores de cabeza y espalda, dificultades de concentración, olvidos frecuentes, insomnio, etc. A largo plazo el desgaste producido por la activación continuada puede generar enfermedades graves.

    • Ansiedad ante los exámenes

      Muchos estudiantes experimentan emociones negativas como consecuencia de un inminente examen que perciben como amenazante. Los exámenes son situaciones estresantes para todos pero, en ocasiones, esta ansiedad es tan intensa que impide al estudiante aprovechar todo su potencial o incluso, realizar el examen correctamente. Con el tiempo, este estado de activación mantenida puede suponer un problema para la salud.