Publicado: 6 de Enero de 2015 a las 20:34

Cuando se vive o se presencia un suceso altamente traumático en el que ha quedado en riesgo la propia vida o se ha presenciado la muerte de otras personas o seres queridos, en ocasiones se puede desarrollar un trastorno llamado Trastorno de Estrés Postraumático. 

Los síntomas del Trastorno por estrés postraumático se basan en la reexperimentación del suceso traumático de manera persistente y repetitiva (sueños relacionados con la experiencia traumática, recuerdos involuntarios, malestar psicológico, sensación de que la situación traumática está ocurriendo de nuevo, etc.), en la evitación persistente de todo lo que tenga alguna relación con el incidente (lugares, personas, situaciones…), embotamiento emocional (restricción de las emociones o sensación de desapego ante el resto de personas, etc.) y aumento de cierta actividad fisiológica (insomnio, hipervigilancia, irritabilidad…)

El Trastorno por Estrés Postraumático suele pasar desapercibido porque muchas personas lo consideran como reacciones normales de alguien que ha pasado por una situación de estas características. Pero en realidad solo un 30% de las personas que han sido víctimas de un suceso traumático son susceptibles de desarrollar un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

Cuando se vive o se presencia un suceso altamente traumático en el que ha quedado en riesgo la propia vida o se ha presenciado la muerte de otras personas o seres queridos, en ocasiones se puede desarrollar un trastorno llamado Trastorno de Estrés Postraumático. En institut Barcelona de Psicología hemos tratado diversos casos en los que los pacientes habían sido víctimas de atracos con violencia, incendios, violaciones o accidentes de tráfico.

Los síntomas del Trastorno por estrés postraumático se basan en la reexperimentación del suceso traumático de manera persistente y repetitiva (sueños relacionados con la experiencia traumática, recuerdos involuntarios, malestar psicológico, sensación de que la situación traumática está ocurriendo de nuevo, etc.), en la evitación persistente de todo lo que tenga alguna relación con el incidente (lugares, personas, situaciones…), embotamiento emocional (restricción de las emociones o sensación de desapego ante el resto de personas, etc.) y aumento de cierta actividad fisiológica (insomnio, hipervigilancia, irritabilidad…)

El Trastorno por Estrés Postraumático suele pasar desapercibido porque muchas personas lo consideran como reacciones normales de alguien que ha pasado por una situación de estas características. Pero en realidad solo un 30% de las personas que han sido víctimas de un suceso traumático son susceptibles de desarrollar un Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT).

Si ha vivido una experiencia de índole traumática es importante que vaya a un especialista para que puedan realizarle una exploración psicológica completa que permita verificar si usted tiene algún síntoma de este trastorno o si por el contrario, está teniendo una actitud normal al haber vivido estos hechos. En caso de que realmente usted padezca un Trastorno de Estrés Postraumático, es muy importante que empiece el tratamiento cuanto antes para evitar que este problema se arraigue y sea más difícil de superar. Piense que las personas que no tratan correctamente el TEPT pueden llegar a desarrollar otros trastornos psicológicos como ansiedad, depresión, el abuso del alcohol u otras substancias y en los casos más graves pensamientos sobre suicidio.